domingo, 23 de octubre de 2011

Un poquito pa' comer

Hey mujer, no tené una moneda?
Una moneda pa’ comer
Pa vivir aunque sea de esta manera

Acepto billetes
De cinco, de diez
Yo el Diez no pude ser
A mi el fútbol no me dio de comer

Si tus papis te dan,
yo te conozco
Viajás a Cancun
Y respiras aire con olor a coco,

A mi no me engañes,
A mi no me engañan
Te tildan de pobre, de sucio
Y después quieren tu voto

No puedo entende´ a tu gente
Que no puede larga´ la plata
Peor que los perros que muestran los dientes,
aunque de perro solo tengan la cola entre las patas.

Hey mujer, tan solo una moneda
Quiero menos hambre
Quiero menos pena
Quiero más de ti que nadie te condena

Olle mujer que no quiero nada serio
Solo comer y un poco de amor
Que me salve de mi entierro

Vamos a destruir esta medianera
Este muro de mil metros
Que en tu mundo es de acero
Y en el mio de cerveza

Destruyamos esta pilas de libros
Esta montaña de condones
Que nos crea y destruye según tantas religiones

Vos sos mi vecina aunque no pague los impuestos
Aunque no barra las veredas
Tu indiferencia un por supuesto

Hey mujer, tan solo una moneda
Quiero menos hambre
Quiero menos pena
Quiero más de ti que nadie te condena

Olle mujer que no quiero nada serio
Solo comer y un poco de amor
Que me salve de mi entierro

Vamos a destruir esta medianera
Este muro de mil metros
Que en tu mundo es de acero
Y en el mio de cerveza.

miércoles, 12 de octubre de 2011

El problema de la Selección

1. El principal problema de la Selección o de los argentinos es creerse los mejores.
2. Pensar el equipo de adelante hacia atrás.
3. Pensar un sistema basado en individualidades frustradas.
4. No armarse tácticamente, Argentina no plantea jugadas preparadas.
5. Creer que siempre tiene que buscar el partido, el que tiene que presionar. Siempre terminamos perdiendo por un contraataque o una pelota parada. No puede jugar siempre con un 3-4-3 teniendo una defensa que es un desastre.
6. El físico, faltan jugadores con peso y de gran rendimiento. Son todos pendejos de 60 kg.
7. Nos creemos mejor que Brasil pero nunca veo una rabona, una chilena, alguna que otra morisqueta, algún tipo de falta de respeto para con el rival. Argentina que está lleno de individualidades paradójicamente no brilla individualmente.

En conclusión Argentina hace aguas por todas partes.

Saludos

viernes, 7 de octubre de 2011

La Impaciente

No puedes salirte siempre con la tuya
No puedas pensar que ya es toda tuya
Mientras estemos acá nosotros somos los dueños
Vete a llorar al Papa o escala hasta el cielo.

La calle esta cada vez mas dura
Y es difícil mantenerse en ruta
La policía se vende o se esconde
y cuando la ves es para manguearte un prócer.

Te matan por rubio, por negro o por dos pesos
El mundo está lleno de mierda de gatos y perros

Hospitales sucios, llenos de enfermedades
políticos incapaces de echarse a la calle

También están los boludos que asoman la jeta
piden permiso entran y se inyectan
hasta las tetas.

No puedes salirte siempre con la tuya
No puedas pensar que ya es toda tuya
Mientras estemos acá nosotros somos los dueños
Quién te creés que sos George Bush, Osama y el Diego?

Y esas pobres personas que se destruyen por dentro
Como bombas programadas por el mismo tiempo.
Niños, grandes, científicos o médicos
eso no importa ni aunque tengas dinero.

No puedes salirte siempre con la tuya
No puedas pensar que ya es toda tuya
Mientras estemos acá nosotros somos los dueños
Vete a llorar al Papa o escala hasta el cielo.

Si al final de todo nos vamos a encontrar
No seas impaciente ni me esperes riendo
Que el que gano soy yo aunque no puedas creerlo.

lunes, 3 de octubre de 2011

Crítica: El árbol de la vida

La primera media hora es realmente insoportable, muy visual, sin diálogo, algunas imágenes muy hermosas que solo pretenden explicar el origen del universo. Luego se acomoda y parece ser una película clásica, con diálogo donde los acontecimientos de transcurren de forma sincrónica. A partir de este momento el director logra grandes escenas muy bien actuadas y en donde por momentos emocionan. En general la película tiene un estilo documental, pero realmente prefiero uno de Discovery. No sé si es mala pero no aporta nada realmente, no hace ningún tipo de reflexión que realmente te deje pensando. La metáforas visuales son básicas, o sea, son metáforas, wow que groso Malick, pero si digo "Se te prendió la lamparita" también es una metáfora y no deja de ser un comentario estúpido o común. Hay poesía escrita mucho mejor que este film y que hace reflexiones mucho más profundas también. Es claramente un film para festival, como pasa con las publicidades que nadie entiende, es para la gente que estudia Filosofía y Letras y alguno otro que se considere "intelectual", ese tipo de personas que tal vez se aburrió, pero dice "Yo soy intelectual, yo no soy un ser normal, no soy el común de la gente, me tiene que gustar, esto es solo para entendidos y yo soy re entendido."
La música es insoportable, en partes emotivas, amenas había una música inquietante triste, apropocito? no sé, pero era un peli para que vaya de fondo Pink Floyd, de última la banda sonora de Carl Sagan.

Saludos.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Gris

Marcos; esta historia se trata de él, una persona que le gustaba demasiado los colores, los coleccionaba. Juntaba colores de cualquier tipo, azules, rojos, colorados, beige, violetas, los pintados, los dibujados, los manchados, los de la pared, los de papel.
Era de una familia normal, nada de familia aburrida, de mucho dinero, ni tampoco era hijo de un prestigioso abogado que practicamente no le hablaba y que luego murió de cáncer por fumar pipa toda su vida y después le siguió su madre, subida al tren de "Viejo, esperame, que sin vos no sé qué hacer". Nada de eso, un padre común, joyero, un buen padre, tampoco un padre ejemplar, no existen los ejemplos, salvo los de matemáticas. Su madre por suerte terminó la secundaria, y se desarrolló como empleada administrativa, nada más genérico y que no te dice nada como empleado administrativo, es como que te digan "Sí, me gusta el dulce de leche" o los Beatles. Aclaro nuevamente!, nada de familia de guita.
Marcos tenía la maldita costumbre de vestirse mal, bah, en realidad no combinaba, no necesitaba hacerlo tampoco, a él le gustaba así, un pantalón rojo, un remera amarilla, medias azules, zapatillas blancas y a la calle.
Su familia le decía que no podía salir así, pero Marcos tenía una actitud... digamos, de era esa clase de personas que todo le chupa un huevo. Los amigos lo enfermaban, siempre era el centro de atención hasta que consiguió amigos donde también todo le chupaba un huevo. Su cuarto estaba todo pintado con aerosol, en algunos espacios había afiches de vía pública de alguna de sus bandas preferidas. Sus amigos cuando iban contribuían con algún autógrafo, un poco de aerosol, otro poco de Liquid Paper, típicos garabatos y penes erectos, minas en bolas, típico de adolescentes, y si no eso no era común entonces estoy en problemas.
Marcos trabajaba en una Editorial, era corrector de textos. Trabaja en futuras revistas que nadie realmente se daría cuenta de su buen trabajo, esas que te arreglan con un culo acá, dos tetas allá y alguien que te habla de la meditación y el sentido de la vida, como si hubiese una solo. Su monitor tenía pegados todos post-it de colores con anotaciones y frases como por ejemplo: "Si piensas que fallarás, entonces fallarás, aunque si los piensas mucho, por ley de Murphy seguro que te sucede lo contrario." También tiene alguna que otra que dice "Si no eres el jefe, entonces ponete a trabajar, y dejate de buscar frase estúpidas!" Hablando de jefe, cuando fue el cumpleaños, de esa persona que te rompe los huevos todos los días, más que tu vieja, ¡sí! mucho más. Las madres son agotadoras pero en el fondo las querés, algunos más en el fondo que otros, pero las jefes, son como personas que nacieron para romper las bolas y laburar más, porque mientras vos te vas a las seis en punto ellos se quedan hasta tarde con una camiseta que dice "Sí, amo esta empresa y qué?" pero cuando se voltean dice "Sí, ya sé, soy un boludo, pero no puedo evitarlo, el café de la máquina me puede". Volviendo al tema del jefe, fue el encargado de comprarle algo y le terminó regalando una remera fucsia, divina, y lo mejor fue que le encantó.
Marcos veía el mundo de otra forma, se tomaba las cosas de otra manera, pero sin embargo era una persona normal, había cosas que no podía ver. El problema es que Marcos era daltónico y como todos, hay cosas que nunca vemos.