lunes, 10 de mayo de 2010

¿Cucharita o cucaracha? Cucharitacucaracha


Algo que me inquietaba saber era qué sensación podía generar una cucaracha en los labios de una persona. Realmente pasaba noches sin dormir pensando en el asunto hasta que un día pude comprobarlo.
Todo empezó una noche de un alto grado de frescor e improvisando una hermosa cucharita. La cucharita es una de las posiones "Romanticsleepy" más preferidas por los argentinos, y quizá me animaría a decir que por todo el mundo. Esta forma de conciliar el sueño con la pareja tiene una gran contra, el pelo (al pelo en la cara me refiero, obviamente). Cuando los pelos logran colarse dentro de las fosas nasales las cosquillas que nos generar pueden hacernos saltar sin control.
Luego de que los músculos se entumecen por segunda vez es necesario cambiar de posición. Una vez que samarreamos el brazo que estaba debajo del cuerpo, ése, el que nunca sabemos dónde meterlo, ése que si no fuera porque vivimos la mitad de la vida despiertos, cortaríamos sin titubeos. Cuando logramos despertarlo, después de que nos pegue un par de veces en la cara, todavía con cosquillas, giramos, porque es nuestro momento, SÍ, así es, no siempre la acucharada es la mujer, al hombre también le gusta sentir las tetas en la espalda, ¡sí, señor!, un poco de calor de atrás viene bien para combatir los golpes de aire. 
Aproximadamente, tipo siete de la mañana del domingo, sentí pelo en la cara, comenzó hacerme cosquillas, no era divertido. Primero en la boca, luego pasó por la naríz. Era muy temprano, no entendía por qué era necesario despertarme de ese modo. Un poco fastidiado abrí los ojos, por lo que pude notar que mi novia estaba del otro lado de la cama, entonces pensé, "A ver, ella está allá, acurrucada en el otro extremo de la cama, tapada hasta la nariz, si ella está allá,  y yo estoy acá, ¿qué es lo que me hace cosquillas?" Luego al ponerme los anteojos me di cuenta que se trataba de una cucarachachita, un hermoso animalito que asesiné de inmediato sin consideración, una vez que logré capturarla por supuesto (esto pasó después de algunos minutos. Y sí, la hija de puta no me lo iba a hacer fácil, tenía que despertarme del todo). La pisé una y otra vez hasta que dejó de hacer "crunch" y la cremita terminó de brotar por su exoesqueleto diminuto.
Aclaro, ¡me chupa un huevo si mañana viene alguna ONG más al pedo que yo queriendo hacer justicia por el hecho!

No subí fotos por una cuestión de buen gusto, sabrán entender.

1 comentario:

  1. Y si hubiera sido la abundante cabellera de tu novia, el descenlance hubiese sido otro?
    Jajja qué bueno que puedo reirme sola en la oficina, un sábado a las 8 a.m., esperando para decir: "Call center, buenos días..." Así por lo menos se justifica levantarme a las 6.00, viajar 1.3o hs para tomar mat0 amargo con galletitas Mediatarde.

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